Después de ver Caída en picado, uno de los episodios de Black Mirror, me hizo pensar en lo mucho que se parece su mundo a nuestra realidad. Aunque en el episodio las personas tienen una puntuación que determina su posición social, nosotros también vivimos rodeados de likes, seguidores, comentarios y visualizaciones que muchas veces parecen medir nuestro éxito.
Como estudiante de Marketing, lo que más me llamó la atención fue la importancia que tiene la imagen. La protagonista intenta constantemente parecer amable, feliz y exitosa para conseguir una mejor puntuación. Esto me recordó a las redes sociales, donde muchas veces mostramos únicamente la parte positiva de nuestra vida. Elegimos qué foto subir, qué momentos enseñar y cómo queremos que los demás perciban nuestra vida.
En Marketing, trabajamos mucho con la imagen de las marcas. Una empresa busca transmitir unos valores y conseguir que los consumidores tengan una determinada percepción de ella. Creo que en las redes sociales hacemos algo parecido con nosotros mismos ya que construimos nuestra propia “marca personal”.
El problema aparece cuando esa imagen deja de ser una representación de quiénes somos y se convierte en algo que tenemos que mantener constantemente para conseguir la aprobación de los demás.
También me parece interesante cómo el episodio convierte las estrellas en una especie de moneda social. Actualmente, aunque un like no determina dónde podemos vivir o qué oportunidades tenemos, sí puede influir en nuestra autoestima y en la forma en la que creemos que los demás nos ven. Las marcas, además, utilizan estas métricas para conocer qué contenidos funcionan y qué interesa a los consumidores.
Por eso, creo que Caída en picado no habla solamente de un futuro imaginario, sino de algo que ya podemos observar en nuestra sociedad.
Para mí, la principal reflexión del episodio es que una cosa es cuidar nuestra imagen y otra muy diferente es vivir dependiendo de la opinión de los demás.
