El remarketing es una estrategia de marketing digital diseñada para volver a impactar a los usuarios que ya han interactuado previamente con una marca. Ocurre cuando visitas una tienda en línea, miras un producto específico y, al salir de la página sin comprar, ese mismo producto o marca empieza a aparecerte en forma de anuncio mientras navegas por redes sociales u otros sitios web.
El funcionamiento técnico detrás de esta estrategia se basa en el rastreo de la actividad del usuario. Cuando alguien entra a una web, se activa un código o etiqueta publicitaria que guarda la visita. Si el usuario se marcha sin completar una acción deseada (como realizar una compra o rellenar un formulario), la red publicitaria reconoce su perfil y le muestra anuncios altamente personalizados relacionados con lo que estuvo viendo momentos o días antes.
Su principal ventaja radica en su alta eficacia, ya que no se dirige a un público frío, sino a personas que ya han demostrado un interés real en lo que la empresa ofrece. Al mantener el producto presente en la mente del consumidor y recordarle su intención inicial, el remarketing aumenta de forma drástica las probabilidades de conversión y ayuda a cerrar ventas que de otro modo se habrían perdido.
