SaaS (Software como Servicio) es un modelo de distribución de software donde las aplicaciones se alojan en la nube y se prestan a través de Internet. En lugar de comprar un programa, instalarlo en tu ordenador y gestionar sus actualizaciones, simplemente accedes a él desde un navegador web o aplicación móvil mediante una suscripción (ya sea mensual o anual). Toda la infraestructura, el almacenamiento y la seguridad corren a cargo del proveedor del servicio.
La principal ventaja del SaaS es su flexibilidad y bajo coste inicial. Permite a usuarios y empresas utilizar herramientas avanzadas desde cualquier dispositivo con conexión a Internet, sin necesidad de realizar inversiones pesadas en hardware ni preocuparse por el mantenimiento técnico. Ejemplos muy comunes de SaaS en la vida cotidiana son plataformas como Google Workspace, Netflix, Spotify, Microsoft 365 o Zoom.
